Porqué los periodistas no celebran el 7 de junio

El “Día de la Libertad de Prensa” nació el 7 de junio de 1951 luego de que el gobierno perdonó multimillonaria deuda a los dueños de los periódicos

Resultado de imagen para José García ValsecaEn 1951 la prensa escrita padecía, bajo el gobierno de Miguel Alemán, de un adeudo aplastante que amenazaba su estabilidad financiera, la dependencia hacia el gobierno era estratégica, ya que a través de la Productora e Importadora de Papel, S.A. (PIPSA), monopolio estatal, se mantenía la cuerda tensa a los medios impresos. José García Valseca, un periodista, militar revolucionario y magnate de la prensa mexicana, con el respaldo de Maximino Ávila Camacho, reunió a editores de diarios y revistas que tuvieran adeudos con la importadora de papel periódico para que en una sola voz solicitaran al presidente Alemán la condonación o en su defecto la renegociación de su deuda y la promesa de que en lo futuro pagarían los créditos a tiempo. Alemán Valdés respondió con el perdón de la deuda, con lo que el compromiso era mayor. El éxito de la jugada política de García Valseca se vio coronado al organizar un banquete en el que le agradecerían todos los medios presentes el gesto que tuviera el “Señor Presidente” en condonarles la deuda, la cual era multimillonaria.

Valseca y Miguel Aleman. El banquete que estuvo concurrido por lo más granado de los medios de comunicación y la cúpula política, y desde luego por el presidente de la República y García Valseca, fue amenizado por los mejores cantantes de la época, se lanzaron loas y elogios y después de varias horas de festejo, partió el presidente. García Valseca entonces propuso a los que ahí permanecían, que se repitiera el evento cada año y cada 7 de junio, en honor de la Libertad de Prensa, evento que se siguió celebrando de la misma fastuosa manera hasta el final del periodo del presidente Vicente Fox.

Rodrigo de Llano, director de Excélsior, en nombre de los periodistas de la capital expresó que “México pone ejemplo de un periodismo sin más restricciones que las impuestas por la ley; de un país exento de presos políticos, de periodistas expatriados o perseguidos, libre de enconos y atropellos flagrantes. ¡Cuán distintas son estas características de gobierno, comparadas con el puño frío e implacable de las dictaduras!”

Años más tarde, en 1976, el presidente Echeverría añadirá a esta celebración, la entrega en este día, del Premio Nacional de Periodismo a los más destacados miembros de la prensa escrita y electrónica por sus trabajos desarrollados durante el año anterior en los diversos géneros periodísticos.

Resultado de imagen para Francisco Martínez de la VegaMás de tres décadas después de su instauración, en 1982, durante la celebración del Día de la Libertad de Prensa, Francisco Martínez de la Vega expresará ante el presidente López Portillo refiriéndose al retiro de la publicidad oficial a la revista Proceso: “Cuando la autoridad sataniza a un profesional o a una publicación, algo falla en esa relación, pues basta que se haga pública la hostilidad de una autoridad hacia algún órgano periodístico para que la existencia de ese órgano se haga casi imposible, ya que sobran quienes, en todos los sectores, prefieren halagar a la autoridad que mantener una relación normal con el periodista y su publicación satanizados. No puedo soslayar que esta situación es preocupación grave para el periodismo mexicano”.

No pago para que me peguen: JLP

El presidente no evadirá su responsabilidad en la medida tomada y cuestionará públicamente: ¿Una empresa mercantil, organizada como negocio profesional, tiene el derecho a que el Estado le dé publicidad para que sistemáticamente se le oponga? Esta, señores, es una relación perversa, una relación morbosa, una relación sadomasoquista que se aproxima a muchas perversidades que no menciono aquí por respeto a la audiencia. Te pago para que me pegues. ¡Pues no faltaba más! Frente a las empresas mercantiles que viven de la publicidad y que de ella obtienen anuncios no altruistas, como los partidos políticos, ante cuya responsabilidad rindo respeto, sino que quieren hacer negocio con la publicidad del Estado, hablando sistemáticamente mal del Estado para frustrar los propósitos que el Estado tiene al hacer publicidad, ahí estamos en una relación perversa que debemos vigilar. ¿Debe el Estado, que tantas actividades subsidia, subsidiar también la oposición sistemática fuera de los partidos políticos, gratificando vanidades profesionales que persiguen el lucro?”

Hasta el año 2001 se celebrará cada 7 de junio el Día de la Libertad de Prensa y los premios a los periodistas serán entregados por el presidente de la República en la misma ceremonia. Al asumir la presidencia Vicente Fox, un grupo de periodistas solicitará terminar con esta conmemoración debido a su origen espurio y al carácter sospechoso que reviste ser premiado por el poder público. En el año de 2002, la fecha de esta celebración se cambiará al 3 de mayo, día en que la Organización de Naciones Unidas celebra la libertad de prensa. Asimismo, se creará el Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo con “absoluta independencia del Estado”, para entregar dichos premios “bajo premisas de autonomía, imparcialidad y pluralidad”.

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