MUÑECAS DE SONORA

 

 

 

 

Las muñecas seri, yaqui, pima, mayo, cucapá, kikapú y guarijío se han elaborado en el programa “Bordando una identidad”

MUÑECAS

El programa “Bordando una identidad” otorga un lugar especial a los talleres de confección de la muñeca representativa de cada grupo con el que se ha participado. En la mayoría de los casos fue necesario crearla. A lo largo de los años y desde 2002, han surgido de estos talleres las muñecas: pima, kikapú, guarijío, versiones recuperadas de la mayo y la cucapá, así como labores de perfeccionamiento de la muñeca yaqui, que ya existía; sólo la enigmática muñeca seri ha permanecido igual. Las muñecas pima, mayo, kikapú y guarijío nacen en los años 2002, 2007, 2008 y 2010 respectivamente, en talleres de preservación y rescate cultural y de capacitación técnica llevados a cabo por Lutisuc Asociación Cultural I.A.P. para capacitar a mujeres artesanas de esas etnias.

La intención inicial fue apoyar las acciones de reafirmación de la identidad cultural en cada grupo pues Sonora no cuenta con un traje representativo único y dada la diversidad cultural que posee, se consideró necesario incluir en los talleres a la muñeca. Se inició con la pima en el tiempo que se trabajaba en la recuperación del traje tradicional. De inmediato fue evidente que este taller había tocado fibras sensibles en las mujeres; por un momento podían volver a ser niñas, podían jugar y verse reflejadas en esas pequeñas formas hechas en manta con relleno de pedacería de tela. También podían hacer muñecas para sus hijas. El mismo efecto se dio en todos los grupos a lo largo del tiempo. Varias artesanas de diferentes grupos han obtenido premios en concursos por sus muñecas que conjugan elementos tanto lúdicos como de reafirmación cultural y de género.

Esta colección de pequeñas muñecas, de aproximadamente 30 a 35 cms. de altura, totalmente elaboradas a mano con diferentes telas y adornos, representan a la mujer indígena del Estado de Sonora.

Cada una de ellas porta el traje representativo de su etnia.

La muñeca yaqui con su falda y blusa de popelina bordada con vistosas flores de colores, con una sobre falda de organza transparente, rebozo y adornos como peinetas en el pelo, aretes y collares. En los pies calza huaraches al modo tradicional yaqui. También se encuentra la versión de muñeca con traje tradicional cotidiano, en el que no lleva flores bordadas sino telas brillantes de colores vistosos.

La muñeca mayo con vestido y falda de manta, lleva bordados alusivos a sus petroglifos y un rebozo de tela de céfiro sobre sus hombros o sobre su cabeza.

La muñeca pima porta un vestido de manta, bordado con los dibujos de sus cuevas o bien un vestido floreado. También puede llevar un sombrero de palma sobre la pañoleta que cubre su cabeza para protegerse de las inclemencias del clima de la sierra.

La muñeca seri, con su traje típico de popelina de colores, no tiene piernas, brazos ni cara, expresando un misterio y una posibilidad de que cada quien en su imaginación le ponga un rostro. Existe la versión femenina y también hacen pequeños muñecos y conjuntos familiares que colocan en pequeñas balsas de juguete. Al parecer, esta manera de elaborar se remonta a tiempos antiguos cuando utilizaban huesos como la base de la realización de las muñecas, a los que agregaban tela para revestirlas. También existe la llamada “muñeca de cuna” donde una pequeña forma de bebé esta dentro de un armazón de madera a semejanza de las cunas seris que se elaboraban de raíz de mezquite y servían para transportar a los hijos pequeños en la espalda o sobre la cabeza todavía hace relativamente poco tiempo, la cuna se llama asitj y la versión en pequeño se realiza en torote por ser madera más flexible.

La muñeca kikapú luce un vestido de gamuza bordado con chaquira y una cinta de cuero y chaquira sobre su frente, sujetando el pelo. En los pies calza tehuas o botines de gamuza siguiendo la costumbre de esta etnia originaria de Canadá y norte de los Estados Unidos y asentada actualmente en la comunidad de Tamichopa, municipio de Bacerac. Como parte del proyecto, se brindó capacitación a las mujeres de la comunidad y aprendieron a confeccionar el traje representativo kikapú, en sus dos versiones, el de invierno en gamuza y el de verano en telas de algodón.

La muñeca guarijío presenta el traje representativo de este grupo, vestidos en telas y colores brillantes, ya sea lisos o en telas floreadas, que pueden tener aplicaciones de encaje, complementado con pañoleta y calcetas oscuras.

Esta entrada fue publicada en Notas y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario